Testimonios - Herbolario Nuestra Señora de Fátima

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Testimonios

Hermano Manuel

Testimonios de Sanaciones

"Hasta hace unos años y a raíz de un accidente de automóvil en el que el vehículo en que viajaba quedó en siniestro total, y el milagrosamente no tuvo heridas aunque sí una dolencia de vértebras que se curaron en poco tiempo sin necesidad de intervención quirúrgica. En ese accidente fue cuando el don o la gracia que ya tenia desde que nació se le manifestó y desde ese día le comunicaron que debía poner en practica esas facultades para sanar a sus hermanos, lo cual viene haciendo desde entonces, habiendo curado a cientos y cientos de personas".

Anotamos a continuación, una mínima parte de las sanaciones hechas por el Hermano Manuel, perteneciente a los archivos de los historiales que han pasado por su consulta, como testimonio de los casos que pasan por su consulta. Lógicamente, de los enfermos no se dan las referencias completas, sino tan solo una referencia anónima, por una elemental responsabilidad de discreción y por pertenecer al secreto profesional del Hermano Manuel.



UN TESTIMONIO DE FIBROMIALGIA RECIBIDO  EN EL CORREO

Mi nombre es AURORA OJALVO FLORES, tengo 47 años, y resido en BARCELONA, con el número de teléfono 678218832.

Hace alrededor de 6 años me diagnosticaron que padecía fibromialgia. Sabia de esa enfermedad por familiares  y amigos pero desconocía hasta que punto podía afectar a mi vida. Pronto empezaron los dolores en todo el cuerpo articulaciones músculos y tendones, hasta tal punto de agravarse de tal manera que se me quitaron las ganas de vivir. Caí en una depresión y tenía constantes ataques de ansiedad, hasta el punto que tuve que dejar el trabajo por no poder realizarlo. A diario me miraba al espejo y no me hallaba; no podía creer en la persona que me estaba convirtiendo.
Dicen que nada pasa por casualidad, y debe de  ser cierto porque un buen día alguien me habló del HEMANO MANUEL Y DE SU HIJO JESÚS MAEO. Y sin saber el motivo me aferré a ellos como mi última esperanza, ya que los médicos no me daban esperanza alguna.
El pasado mes de Julio tuve la primera visita con el Hermano Manuel y su hijo JESÚS MATEO, entre los dos consiguieron que el miedo, los nervios y la intranquilidad que tenia desaparecieran y aún me parece increíble, y ya en esa primera visita lo dolores disminuyeron de forma considerable. En  esa primera sesión y primera visita, por primera vez en mucho tiempo mis lagrimas eran de alegría.
Desde entonces, Y hasta el día de hoy he seguido al pie de la letra las instrucciones de estos grandes Naturópatas y Sanadores, así como he tomado el tratamiento que ellos me pusieron.
El día 10 de Octubre  recibí el  Alta , siendo la mejor noticia oír de boca del HERMANO MANUEL
"" ESTAS CURADA"". Se que puede parecer increíble, a mi también me costaba creerlo PERO LA REALIDAD ES ESA ""ESTOY CURADA"". Al día de hoy los dolores han desaparecido y he recuperado la ilusión y ganas de vivir.

Desde aquí agradezco de corazón al HERMANO MANUEL Y A SU HIJO JESÚS MAEO el haberme devuelto a la vida.

Barcelona noviembre del año 2013


ESCRITO ENVIADO POR LA SEÑORA DEL PACIENTE CÉSAR BÁLDES CURADADO DE HERNIA CON ESTENOSIS SEVERA

                    TELEFONOS 91-7429632 Y 645364616

         Querido hermano Manuel.

No nos conocemos y, sin embargo, me permito encabezar así mi carta pues, sin usted saberlo, desde marzo del 2009 ocupa un lugar en mi corazón y en mis afectos.

“Los caminos de Dios son inescrutables” y por alguna forma de Providencia ocurrió que yo le hablara a alguien de la enfermedad de mi marido y ese alguien me hablara de usted.          

Antes de eso estábamos desahuciados. La Seguridad Social no nos ofrecía más consuelo que el deseo de que la espalda de mi marido se deteriora lo más lentamente posible, algo que habría de pasar de forma inevitable. Ante nosotros solo se abrían perspectivas como la de operarse con los correspondientes riesgos y pocas posibilidades de éxito o la de paliar el dolor con infinitos medicamentos que le hubieran mantenido medio drogado.

Yo insté a mi marido a acudir a usted. En primer lugar, no teníamos nada que perder, en segundo lugar, el módico precio de su consulta me hizo pensar que usted no podía ser un charlatán.  

En cada ámbito de la vida hay gente auténtica y otra que no lo es y yo tenia la intuición de que usted lo era.

Ahora se me imponía una difícil tarea: convencer a mi marido, escéptico por naturaleza, de que probáramos a acudir a usted.  Aún voy cumpliendo años cada vez va aumentando en mi la sensación de que todo en la vida responde a un orden establecido, todo ocurre por algo, las piezas van encajando y solo se sabe el porqué de cada cosa un tiempo después. La clave está en saber esperar a que todo se coloque. Deberíamos todos tener la capacidad de observar qué cosas son las que producen los desajustes, las enfermedades, etc., pero solo algunas personas, como usted, tienen ese DON.                                                      

Como todo habia de encajar no fue difícil convencerle, y fuimos. Y a partir de ahí solo puedo hablar de un ANTES  y un  DESPUES:

En el ANTES:

·       Un gesto de dolor tan continuo y permanente que todos los que le conocían coincidían en que le había cambiado el carácter.

·       Una sombra de existencia condicionada por el ¿Cómo me levantare hoy? u ¡Ojala  no cambie el tiempo!

·       Un detenerse cada 10 minutos al andar porque las piernas no le respondian.

En el DESPUES:

·       Otra persona con mejor cara y mejor humor. Todos lo dicen.

·       Abandonado en el armario, el bastón que había hecho que a nuestro hijo otros niños le dijeran “Tu papa parece un abuelo”

·       Un verano en el que hemos podido volver a andar y una emoción contenida por poder de nuevo hacer una ruta a pie.

·       Un padre que vuelve a poder montar en bicicleta y jugar con su hijo.

·          Y en el DURANTE ¿quién es este Hermano Manuel que yo he ido conociendo por lo que a mi marido contaba?

·       Un hombre con unos conocimientos tan extraordinarios de la anatomía humana que en una primera sesión, a pesar de habernos olvidado de las radiografías en casa, va a tiro fijo poniéndolo el dedo sin dudar en el foco del dolor.

·       Un hombre con una capacidad extraordinaria para comunicar, con tanta psicología que le da en el clavo a su interlocutor (y le aseguro que con mi marido eso no es nada fácil). Una persona con un DON especial. Consciente de tenerlo y capaz de usarlo en beneficio de los demás.

·       Alguien con suficiente energía interior como para mantenerse en equilibrio a sí mismo y devolvérselo a los demás.       

Puede que a usted no llegue noticia ni de la mitad del agradecimiento que la gente a la que ha curado siente, sin embargo su consulta está permanentemente llena porque el “boca a boca” funciona y los sanados y sus familiares sentimos la necesidad y la urgencia de participar a otros nuestra experiencia con usted para que se beneficien también.

A los que le debemos tanto, perdónenos que lo transmitamos a otros con tanto entusiasmo que eso se convierta en un exceso de trabajo para usted. Entre otros acudió de nuestra parte un primo hermano también (llamado César) y se evitó tener que operarse de una hernia discal. Pero es que yo no paro de contar a todo el mundo el milagro que ha hecho con mi marido.

No interprete como ingratitud el no haberle enviado este escrito antes. Ni siquiera ha de desalentarse que la gente olvide y no agradezca. Ya se sabe lo cierto que es “que solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”

Sirva esta carta como humilde signo de gratitud y ojala que el Dios que le ha dotado y ha hecho consciente de su capacidad de sanación le proteja y le de salud y fuerzas para seguir ayudando a mucha gente.

       Muy agradecida María Cruz Benítez (Esposa de César Bardés)

 
 
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